
En muchos ámbitos IP se ha impuesto frente a alternativas vencedoras: por ejemplo en un entorno tan exigente como el de operador de telecomunicaciones, IP ha vencido frente a ATM; en entornos tecnológicamente "acotados" a determinados fabricantes como el storage, IP ha vencido frente a SCSI; o en entornos tradicionalmente analógicos como la videovigilancia, los sistemas basados en IP están en ascenso imparable.
Entre otros, este liderazgo unido a la madurez tecnológica, permite que muchas aplicaciones o tecnologías que hasta hace unos años estaban restringidas a grandes corporaciones, pasen a estar a disposición de la PYME (para entender la magnitud de este paso, debemos pensar cuantas grandes corporaciones hay en España). Los sistemas de Comunicaciones Unificadas, “potentes utilidades de análisis y monitorización del tráfico de red”, “infraestructuras de red de alto rendimiento” como 10Gb, ya están al alcance de cualquier empresa.
Ahora, el Sector TIC tiene que ayudar a las empresas a aprovechar esta oportunidad, contribuir a facilitar “su transformación”, mejorando aspectos clave de la competitividad de sus clientes: eficiencia de procesos, costes o capacidad de innovación.
El futuro de nuestro Sector también pasa por esa transformación gracias a la Convergencia sobre IP (modelos de negocio, procesos, productos) y concretamente en lo que a productos se refiere, a la capacidad para ofrecer éstos como servicios: seguridad gestionada, virtualización, backup, etc.