
Desde que en los años 70 se inició un cambio en el modelo de funcionamiento de nuestra sociedad, los medios de generación de riqueza se han trasladado desde los sectores industriales a los sectores de Servicios, haciendo que la mayor parte de los empleos ya no estén asociados a la fabricación de productos tangibles sino a la generación, almacenamiento y proceso de información.
En este contexto, los activos intangibles de las empresas tienen muchísima importancia en sus balances y la información juega un papel cada vez mayor. Es necesario conceder más atención a la Seguridad de la Información consiguiendo su armonización con la seguridad de los activos materiales o seguridad física.
La aparición de tecnologías mixtas como la identificación por radiofrecuencia RFID, la video vigilancia IP o el reconocimiento biométrico están favoreciendo la integración entre estos dos mundos tradicionalmente aislados. Los sistemas biométricos ofrecen hoy múltiples aplicaciones al servicio de la seguridad que nos facilitan conseguir la citada convergencia. La biometría utiliza alguna característica de la persona para identificar la identidad única de un sujeto (registrado en un sistema de seguridad) y dicha identidad puede emplearse tanto para conceder acceso a las dependencias de una empresa como para asegurar que la información confidencial es solamente accedida por las personas autorizadas. Aunque existen un amplio rango de soluciones de reconocimiento biométricos como por ejemplo la retina, el iris, la geometría de la mano, las venas, la voz, reconocimiento facial, reconocimiento manuscrito o hasta el ADN, hoy en día la identificación mediante huella dactilar es la más utilizada actualmente por su balance entre precisión, adecuación y coste. Otras tecnologías de reconcomiendo biométrico como la identificación del iris ó retina ofrecen una fiabilidad muy alta y por su alto coste se destinan a aplicaciones donde se requiere una mayor seguridad. Con este tipo de sistemas se obtienen ventajas como la disminución de siniestros o fraudes y la mejora en la logística y administración.
Conseguir una seguridad integral que se incorpore como un área más en la estrategia de negocio de la empresa, requiere acometer un proceso de integración tanto desde el punto de vista funcional como tecnológico. El Departamento de Seguridad Corporativa es la meta final de este proceso y pare ello se hace necesario establecer procedimientos formales de cooperación entre el Departamento de Seguridad lógica y Seguridad Física que aseguren la eficacia de las acciones a emprender.