En un principio los ingresos de la tecnología wireless prevenían casi íntegramente de las ventas en el mercado doméstico y SOHO. La lenta velocidad de las redes wireless, la confusión existente entre los estándares comunes y la escasa seguridad, junto al hecho de que la mayoría de oficinas ya tenían una red LAN fija y hacían que las opciones inalámbricas no llegasen a encajar en los planes empresariales existentes.
Los tiempos están cambiando y el mercado se está ahora diversificando con el 20% de las ventas provenientes del sector empresarial. El año pasado las empresas comenzaron a implementar wireless en sus redes en un índice mucho más alto.
Esto se debe a la actual confianza en usar WLAN para el acceso remoto y para el bridging de red. Las firmas que buscan ampliar sus negocios desde una única oficina a múltiples localizaciones consideran las conexiones de red inalámbricas de alta velocidad como una opción viable con el objetivo de mantener la productividad.
Pero, como ocurre con la mayoría de tecnologías emergentes, la laguna en los estándares comunes dificultaba a los usuarios empresariales y el estándar inalámbrico 802.11n no fue una excepción. Inicialmente los usuarios SOHO y domésticos adoptaron muy rápidamente esta tecnología, pero actualmente con la versión 2, certificada por la alianza WiFi, se han solucionado los problemas relacionados con la interoperabilidad entre los fabricantes así como la fiabilidad en la seguridad y el rendimiento.
A esto hay que añadir la creciente base instalada de PCs con tarjetas inalámbricas 802.11n embedadas. Los trabajadores temporales y remotos también han influido en la preferencia por el uso de redes wireless ya que así es más sencillo darles acceso al sistema.
Con el estándar 802.11n, los “puntos muertos” en la oficina están cerca de ser eliminados, mientras la autonomía, la velocidad y la seguridad de las WLANs mejora considerablemente. Los empleados de las oficinas estarán capacitados para enviar e intercambiar datos hasta cuatro veces más rápido que con los actuales estándares wireless. Las nuevas capacidades de seguridad además proporcionarán garantías a los negocios cuyos datos sensibles están a salvo y los hackers no podrán meterse en su sistema.
Ciertamente el mayor cambio de producto en los últimos años en términos de volumen y margen ha sido el switch gigabit. Así, el 10 Gigabit Ethernet, que solo se veía entre las grandes empresas, es ahora más asequible para el nicho de las pequeñas empresas. En entornos domésticos, el uso de gigabit también ha crecido drásticamente. Esto es debido a la mayor adopción de servidores de medios domésticos, streaming o video HD y el hecho de que la mayoría de portátiles funcionan con conexiones Gigabit Ethernet como estándar.
Cualquier aplicación de banda ancha buscará migrar a soluciones de 10GB en los próximos años. La industria del cine, por ejemplo, ha sido muy rápida en adoptar esta tecnología. Además encontramos un gran interés por parte de los partners que negocian con los centros de datos.
El génesis de ambos mercados es que se produzca una buena recepción a las nuevas oportunidades de negocio que ofrecen. Sin embargo, incluso si la tecnología está disponible es posible que los partners de canal no consigan vencer todos los problemas que conciernen a los clientes; por lo que los esfuerzos de ventas y marketing se deben centrar en cambiar las percepciones y asegurarse que el usuario confía en que esta tecnología es justo la que necesita para su negocio.