En estos momentos, ya se oyen voces que nos indican que esta tecnología ya está madura para implementar la Virtualización de los escritorios, pero, ¿es realmente igual de potente y rentable?, ¿puede beneficiarse de esto la mediana o la pequeña empresa o es algo que solo se puede aplicar a determinados casos?
En los primeros pasos, el VDI entendido como escritorio remoto tenía grandes limitaciones, sobre todo en su concepto de máquina de usuario remota, ya que ocupaba grandes espacios de memoria, cpu, almacenamiento y ancho de banda, y, encima, su uso quedaba restringido para perfiles de usuarios técnicos o con unas necesidades extraordinariamente concretas.
El Desktop bajo demanda, se diferencia de VDI precisamente en su flexibilidad, la posibilidad no solo de poder suministrar un desktop remotamente, sino la posibilidad de construir rápidamente (minutos!!) un desktop adaptado a las necesidades del usuario, con niveles de seguridad iguales o superiores a un desktop convencional y con una gestión de entorno centralizada.
Con las nuevas tecnologías aplicadas de streaming de aplicaciones, ahora ya se pueden gestionar por separado las aplicaciones, los sistemas operativos y los perfiles. Esto implica que podemos hacer una gestión integral no sólo de los usuarios de forma centralizada, sino también, cuando aparezca el hipervisor para pc’s en el futuro inmediato, de sus equipos independientemente del hardware.
Ahorros en distribución de software, parches, actualizaciones, gestión de periféricos, permisos, ciclo de vida de las aplicaciones y sistemas operativos, altas y bajas de usuarios y periféricos, control del ancho de banda, almacenamiento centralizado, backup por usuario, recuperación de desastres, continuidad de negocio. Todo desde una consola en minutos, y por una fracción del coste del hardware.
La Virtualización de escritorios supone, sin duda, un avance que hará que toda la informática que hoy como usuarios conocemos, se transforme de manera tan radical que llegaremos a disponer de cualquier tipo de servicio a la medida y bajo demanda.