Pero los requerimientos de las empresas difieren en función de su tamaño o estructura. Por ejemplo, las pequeñas empresas buscan una oferta competitiva de servicios integrados que sean fáciles de manejar, mientras que las empresas medianas y grandes demandan soluciones centralizadas, seguras y fáciles de desplegar y de integrar en la red corporativa existente. Por ello, es sumamente importante que los fabricantes desarrollen soluciones flexibles, modulares y evolutivas, soluciones que se adapten a las particularidades de cada negocio.
En cualquiera de los casos, una cuestión vital para las empresas es el servicio de atención al cliente ya que es al tiempo su escaparate y un elemento importante de su productividad. Además, el ritmo de los negocios crece constantemente y con ello el volumen de las comunicaciones diarias en todos sus formatos. Para mantener este ritmo, es esencial potenciar con herramientas de comunicación el trabajo en equipo y la convergencia de aplicaciones de oficina. De este modo, se contribuye a que los empleados y colaboradores sean más eficientes en su trabajo diario.
En este contexto, las soluciones de colaboración son la clave de las comunicaciones para reducir los costes y la complejidad de la instalación, mejorar el trabajo en equipo, permitir la movilidad y ahorrar tiempo en las tareas diarias. Aastra, por ejemplo, proporciona soluciones de Comunicaciones Unificadas que permiten aumentar la productividad personal y la colaboración eficiente entre empelados. En concreto, la solución Aastra TWP basada en servicios web es una aplicación de convergencia que, con una instalación sencilla con un único servidor y sin despliegue en el puesto de trabajo, proporciona comunicaciones multimedia (voz, video, chat, sms, e-mail), herramientas de colaboración (audio y video conferencia, gestión de presencia, compartir aplicaciones…), CTI (funciones telefónicas habituales desde el PC: descolgado, desvíos, transferencia, llamada en espera, conferencia…) e integración en aplicaciones de empresa (CRM, ERP…).
La capacidad de colaboración y trabajo en equipo va a determinar en un futuro próximo la competitividad de las empresas. Por ello, los departamentos de IT deben ofrecer las herramientas de comunicación y colaboración para propiciar un trabajo productivo, tanto entre empleados como en su relación con los clientes, que permita, además, la adaptación gradual a los imperativos del mercado y a las nuevas formas de comunicación.