Como los fallos no se pueden evitar por completo, nuestra propuesta pasa por configurar mecanismos de redundancia con el fin de duplicar todos aquellos recursos críticos, a la vez que introducir técnicas de predicción y prevención de fallos. En cuanto a la infraestructura de red podemos redundar desde la tarjeta de red que lleva cada una de las máquinas que se conectan a nuestra red, pasando por los switches, los puntos de acceso inalámbricos, los firewalls y las unidades de almacenamiento NAS/SAN.
En los switches, contamos con soluciones que nos van a permitir tener enlaces en alta disponibilidad mediante 802.3ad, 802.1s (MSTP) en capa 2 y protocolos de routing como OSPF, BGP y VRRP que nos van a permitir tener múltiples rutas. El protocolo Spanning Tree en los switches evita bucles no deseados a la vez que proporciona redundancia de caminos en nuestra red. El protocolo VRRP (Virtual Router Redundancy Protocol) define un router primario y un router secundario, con lo que se elimina el único punto de fallo inherente al entorno estático. Además, nuestros switches soportan NLB (Network Load Balancing) de Microsoft, la solución de alta disponibilidad para aplicaciones en clústeres de servidores. Por otro lado, podemos conseguir la redundancia física de equipos tanto en configuraciones de stack como en chasis con controladoras duales en configuración activa-activa. Nuestra gama xStack permite el apilado físico de unidades tanto a Gigabit como a 10 Gigabit con una topología en anillo redundante y bidireccional. Además, pueden instalarse fuentes de alimentación redundantes como respaldo de la fuente de alimentación por defecto, permitiendo el cambio en caliente de las mismas.
En cuanto a nuestras soluciones inalámbricas nos permiten tener una tolerancia a fallos de la propia controladora, a la vez que estas son capaces de controlar también posibles caídas de cualquiera de los APs que están gestionando, incrementando el nivel de señal de los puntos de acceso colindantes con el fin de paliar la cobertura en el área donde ha fallado un determinado punto de acceso.
En lo que se refiere a los firewalls incorporamos mecanismos de outbound/inbound load balance y failover que nos van a permitir distribuir la carga hacia Internet entre diferentes enlaces, así como balancear la carga y redundar los servidores que tengamos en nuestra DMZ.
También es necesario prever mecanismos de copia de seguridad o backup para garantizar la continuidad de los datos. Por ello, tenemos un portfolio completo de soluciones NAS y SAN que incorporan técnicas de predicción de fallos en los discos, como SMART (Self Monitoring Analysis and Reporting Technology), así como mecanismos de duplicación y tolerancia a fallos como RAID (Redundant Array of Independent Disks) para conseguir el rendimiento y nivel de redundancia deseada. Además nuestras soluciones permiten hacer réplicas online de nuestros datos, bien sea de dispositivo a dispositivo o a un servicio de hosting en la Nube. En el caso de nuestro equipo SAN (DSN-6000), cuenta adicionalmente con la posibilidad de redundar la controladora a nivel hardware convirtiéndola en una solución de alta disponibilidad (99,999%).
Por último, cuando se ha producido un fallo, y aunque el sistema siga funcionando gracias a la redundancia, en entornos críticos resulta esencial reemplazar el equipo/s que hayan fallado y para ello es necesario contar con un servicio de soporte avanzado, como D-Link Assist Gold, que garantiza una respuesta las 24 horas del día, todos los días del año, en menos de 4 horas incluyendo un técnico in-situ que se encargará de esta tarea.