No obstante, este desarrollo ha conllevado un precio medio ambiental a la sociedad del que ahora empezamos a concienciarnos. El aumento del uso de productos eléctricos y electrónicos, la ampliación de la “computerización” de las empresas, que incluyen en sus procesos herramientas, tanto de software como de hardware, para simplificar el trabajo y mejorar al mismo tiempo la productividad, ha supuesto un gran aumento en la demanda y consumo de energía.
Las innovaciones tecnológicas, de forma cada vez más numerosa, están encaminadas a alcanzar una disminución en el consumo energético requerido por los nuevos productos, en la misma medida de exigencia que la requerida a las nuevas funcionalidades que incorporan.
Conseguir esta disminución en la demanda y consumo de energía conlleva un doble beneficio:
- Por una parte beneficia a la sociedad, ya que se reducen las emisiones de CO2;
- y al mismo tiempo, permite a la empresa alcanzar la deseada eficiencia energética, que reduce los costes fijos derivados del consumo eléctrico de los equipos informáticos.
Por otra parte, la innovación tecnológica realizada durante los últimos años en los sistemas de comunicaciones ha mostrado que mejora las cifras de negocio y reduce el impacto ambiental derivado de las actividades empresariales. En este caso, los sistemas de Comunicaciones Unificadas permiten conectar, de forma sencilla y en tiempo real, dos puntos distantes a través de redes de voz y video, y todo ello al tiempo que se comparte información por de la red de datos. Esta nueva forma de comunicación conlleva una reducción de los viajes de negocios, mejorando la eficacia laboral de ejecutivos y altos cargos, reduciendo las emisiones de CO2 y los costes de la empresa.
De esta situación parte una concienciación empresarial, cada vez mayor, en la que existe un compromiso por parte de las organizaciones para reducir el impacto de sus actividades en el medio ambiente. Algo, que hace escasamente un par de décadas, no tenía ninguna importancia, se convierte hoy en día en nuevas líneas de negocio, y en estrategias de crecimiento e I+D+i. La evolución empresarial ha dejado un hueco al cuidado del medio ambiente, como parte inseparable de su desarrollo.