Ante esta situación, no sólo es necesaria la consolidación y virtualización de los centros de datos, sino que las compañías deben dar un paso más para conseguir un data center dinámico y completamente automatizado. Esta automatización tiene como objetivo transformar tareas operativas que se deben realizar manualmente (provisión de hardware, software, gestión del cambio) en flujos de trabajo y procesos dinámicos que mejoran la entrega de servicios y permiten cumplir con los SLA’s establecidos. Gracias a ella además, los profesionales de TI evitarán tener que realizar tareas rutinarias que consumen muchos recursos y podrán ofrecer verdadero valor al negocio a través de la innovación.
Este cambio no puede estar dirigido a un control de costes a corto plazo, sino que debe entenderse como un cambio estratégico que influirá en toda la organización. El objetivo final será liberar recursos dedicados a funciones tácticas y centrarlos en tareas alineadas con la estrategia de negocio de la compañía. Aunque pudiera parecer que este enfoque descuida esas tareas rutinarias pero necesarias, de facto, es todo lo contrario, ya que la automatización facilita la realización de las mismas, convirtiéndolas en procesos consistentes, lo que reduce de forma considerable los errores operacionales, los costes de gestión y TCO.
Como principales implicados en la gestión tecnológica de las empresas, los departamentos TIC, siempre preocupados porque el servicio se preste de forma adecuada a los requerimientos del negocio, están adoptando una mentalidad que les dirige hacia servicios de gestión integrados, un lugar donde la automatización cobra también pleno sentido. La automatización, por tanto, se constituye como el paso final, que tras las oportunas adaptaciones de las organizaciones, conseguirá que los data centers se conviertan en verdaderas “fábricas tecnológicas”.
La automatización se enmarca en una tendencia de las empresas y de los departamentos TIC para gestionar y automatizar los servicios como un todo. Ya no es suficiente con garantizar la disponibilidad de los servidores y los componentes de la red, sino que las herramientas deben ser capaces de gestionar el servicio completo extremo a extremo. La clave es que los servicios de TI que dan sustento a los procesos de negocio críticos de la compañía.