Sus ventajas son muchas, pero principalmente podríamos destacar dos motivos por los que su aceptación está creciendo entre la población en general: por un lado, la comodidad de no necesitar nada más que el propio cuerpo y, por otro, el hecho de que se trate de un buen complemento para cualquier otro método de seguridad.
La identificación de las personas mediante el uso de la biometría no es precisamente nuevo, sus orígenes se remontan al siglo 14 en la antigua China, donde los comerciantes utilizaban la palma de la mano de los niños y las huellas para distinguirlos, lo que sí es nuevo es el auge en su utilización, debido a la convergencia de los avances tecnológicos con la necesidad de una mayor seguridad en determinados entornos.
Dentro del ámbito de las distintas biometrías se pueden destacar: el reconocimiento de huellas dactilares, de iris y facial, entre muchos otros. Es indispensable analizar con detalle las principales características de los distintos tipos de biometrías para conocer con exactitud sus ventajas e inconvenientes.
Previamente al despliegue de cualquier sistema biométrico, es esencial evaluar las necesidades de la implantación, de manera que escojamos correctamente la que mejor se adapte a nuestras necesidades. Desde mi punto de vista, esta elección es crítica y puede condicionar el éxito de nuestra implantación.
Si estudiamos con más detalle las principales ventajas de las diferentes biometrías existentes, y evaluamos cuáles de éstas se pueden adaptar mejor a un sistema de videovigilancia o al de un control de acceso, podemos extraer las siguientes conclusiones:
- La tecnología biométrica facial ha elevado su popularidad en un mercado dominado por el reconocimiento de huella dactilar. El reconocimiento facial no es ni mucho menos la tecnología más utilizada comercialmente, aunque se prevé, que su utilización sea ya una realidad con el aumento de la calidad de las cámaras empleadas en los sistemas de videovigilancia. Las principales ventajas de un sistema de seguridad basado en biometría facial son la sencillez y escasa intrusividad para capturar la muestra biométrica.
- El reconocimiento de iris es uno de los métodos biométricos más fiables que existen actualmente, sus soluciones comerciales están basados en la toma de imágenes de alta resolución y potentes herramientas que se ejecutan en computadores de excelentes prestaciones, ofreciendo una óptima garantía de fiabilidad en entornos condicionados. Existen estudios que han demostrado una fiabilidad de 1 entre 16 millones de encontrar dos iris exactamente iguales, como consecuencia, el reconocimiento goza de una gran precisión. Como consecuencia, se puede resaltar el reconocimiento de iris como una herramienta biométrica para el reconocimiento de personas de manera unívoca y de suma precisión, ideal para controles de acceso dónde la exactitud sea un requisito indispensable.
Como corolario, el desarrollo de sistemas biométricos multimodales, i.e. la combinación y potenciación de varias biometrías en un único sistema, es enorme. No obstante, hay que tener presente que unir varias biometrías implica el aumento de la complejidad en cualquier sistema, con fuertes restricciones en computación, que menguan su viabilidad. Por estos y muchos otros motivos, la investigación actual está centrada en el desarrollo de algoritmos menos “pesados” y su paralelización, sin sacrificar los resultados.