
En cualquier caso, lo que sí parece claro es que los servicios gestionados permiten a las empresas de cualquier procedencia y tamaño optimizar el uso y la gestión de los recursos en TI, dejando que éstas se preocupen únicamente de lo que de verdad importa: concentrarse en el crecimiento de su negocio.
Además de ello, contratar soluciones gestionadas evita que la empresa se vea obligada a hacer grandes inversiones porque éstas descansan sobre la infraestructura y recursos del proveedor de servicios, con lo que el usuario tiene la posibilidad de utilizar todo o parte de ellos en beneficio propio sin tener que sobredimensionar sus recursos, desligándose de las capas básicas de los sistemas, y disfrutando de una seguridad que no estaría a su alcance de otro modo.
Desde esta perspectiva, gestionar una plataforma de correo electrónico donde la comunicación vía email es cada día más crítica y al mismo tiempo más vulnerable afecta directamente a los negocios de las organizaciones, dado que supone un alto coste en un bien cada vez más escaso en el mundo empresarial: la dedicación.
En este sentido, disponer de una plataforma de correo unificada para toda la información que fluye dentro de la empresa y gestionada por un proveedor especializado contribuye, de forma proactiva, a la optimización de los negocios de las compañías: no sólo porque el mantenimiento de la plataforma adquiere estabilidad, sino también porque la empresa ya no ha de preocuparse de otros aspectos críticos como altas y bajas, gestión administrativa o instalación de soluciones específicas.
Hay que desterrar la idea de que las tecnologías requieren inversiones elevadas y que su implementación es lenta; con la externalización estas barreras ya no existen y la responsabilidad de estos servicios recae fuera de la empresa.