Las empresas optan normalmente por soluciones tradicionales de seguridad y tienden a desplegar en entornos virtualizados la misma solución anti-virus que utilizan en sus servidores físicos y sistemas desktop. Esta forma de actuar ocasiona innumerables dificultades, ya que estas soluciones de antivirus tradicionales, al no estar diseñadas específicamente para trabajar en entornos virtuales, originan importantes problemas operativos. Problemas, como por ejemplo las tormentas de antivirus, que ocasionan un ingente consumo de recursos y, lógicamente, un incremento de los costes.
El Cloud Computing se ha convertido en los últimos años en uno de los cambios de paradigma más importante dentro de las Tecnologías de la Información, una transformación que trae consigo una nueva manera de ver, entender y trabajar. Esta migración va desde un suministro tradicional de las TI a un modelo de proveedor de servicio.
Sin lugar a dudas, el modelo cloud es una realidad; atrás quedan esos tiempos en que parecía más un producto fruto del marketing de los principales fabricantes que algo que pudiera llegar a implementarse.
El momento económico coyuntural está marcando las estrategias de negocio de las compañías y el departamento IT no se ha escapado.Los departamentos IT han pasado de priorizar la “Mejora de los procesos” al “Incremento en el crecimiento de la empresa”. Ahora se valora el departamento IT por su aportación directa en el negocio. En este nuevo escenario premia la rápida puesta en producción de los cambios. Se requieren centros de datos muy dinámicos.
Mucho se ha hablado y se hablará aún sobre el cloud computing. Y siempre aparecerán como temas recurrentes la pérdida del control de la información, las fugas de datos o aspectos más técnicos, como fallos y vulnerabilidades en los sistemas de virtualización que sustentan la nube. Lo cierto es que a día de hoy existe bastante más control sobre estos campos de lo que la opinión general cree.
La nube está evolucionando como la nueva generación de TI. Los entornos cloud pueden ser recursos clave para los equipos de tecnológicos que quieren aprovechar una escalabilidad mejorada y reducir los gastos. Es por ello que, hoy en día, no es una sorpresa que las grandes empresas se sientan atraídas por el cloud computing, dado que se trata de una infraestructura ágil y de costes reducidos.