Crear soluciones que permitan total movilidad, combinando la facilidad de uso, con la sencillez, la eficacia, y la seguridad, tanto para usuarios profesionales como domésticos, es uno de los retos actuales de los fabricantes de la industria del networking.
Para alcanzar esa meta, todos los actores de la industria están trabajando para superar diferentes barreras, tanto a nivel tecnológico como en lo que se refiere a los hábitos de consumo de los usuarios.
De esta forma, y gracias a las últimas tecnologías están cayendo algunas de estas barreras pero, a la vez, se nos están planteando nuevos retos.
Así, la cobertura fue durante años el caballo de batalla de las soluciones Wi-Fi. La tecnología MIMO (Multi input - Multi output) se ha convertido en uno de los hitos de la industria inalámbrica. MIMO ofrece máxima cobertura para las redes inalámbricas, evitando los puntos muertos de la red, lo que ha derribado uno de los principales muros en el camino de la expansión de las soluciones wireless.
La estabilidad de la red es otra de las grandes preocupaciones de los fabricantes, que han ido introducido diferentes mejoras en sus soluciones, permitiendo ofrecer redes inalámbricas más estables.
Una vez derribadas algunas barreras técnicas del Wi-Fi, la industria se plantea alcanzar nuevos objetivos y seguir eliminando los obstáculos que aún quedan en el camino. En la actualidad el reto es sin duda la seguridad de las soluciones Wi-Fi y aunque los avances en este sentido están siendo espectaculares, todavía hay que trabajar para que la seguridad total sea una realidad sin que vaya en detrimento del rendimiento de los equipos.
Para ello, es fundamental obtener los niveles de velocidad suficientes que permitan la introducción de estas funciones de seguridad y que, aunque disminuyan los niveles de transmisión de datos de las redes Wi-Fi, no se vean perjudicados sus niveles de rendimiento.
El nuevo estándar 802.11n va a ser el primer paso para aunar las mejoras tecnológicas logradas hasta el momento con unos niveles de velocidad tan espectaculares que permitan incorporar todas las funciones de seguridad necesarias sin repercutir en el rendimiento de los equipos.
Todo esto nos indica que el mercado de la movilidad está en plena expansión e inmerso en una gran ebullición tecnológica. Este hecho es muy beneficioso tanto para los fabricantes como para el canal, ya que es el indicio que muestra como la industria está siempre buscando la mayor seguridad, cobertura y estabilidad tanto para el usuario doméstico, las PYMES y como para las grandes corporaciones.