¿Cómo explica la fuerza que está cobrando la virtualización en el ámbito empresarial?
Virtualizar como concepto supone, de forma resumida, que podamos ejecutar en un mismo servidor físico varias aplicaciones denominadas máquinas virtuales. Esto tiene como primera implicación la optimización de la capacidad de computación de los servidores, normalmente utilizada tan sólo en un 5-10%, y por tanto, el consiguiente ahorro en adquisición de hardware. Por otro lado, dado que es menor el número de servidores necesarios en un centro de datos, también se reducen los costes variables derivados de su utilización (luz, refrigeración, etc.). Aunque estas dos ventajas justificarían por si solas un gran número de proyectos de virtualización, también existen otra serie de beneficios de mayor alcance y que suponen, desde mi punto de vista, el verdadero valor que aporta la virtualización a las empresas.
Ejemplos de estas ventajas son proporcionar flexibilidad a los departamentos TI a la hora de desplegar nuevos servicios, reducir el número de recursos destinados a su mantenimiento, permitir implementar soluciones de alta disponibilidad y continuidad de negocio reduciendo la complejidad y el coste que éstos suponen cuando hablamos de un entorno físico, así como automatizar tareas como el aprovisionamiento de máquinas virtuales, gestión del ciclo de vida, implantación de planes, recuperación ante desastres, etc. Si tenemos en cuenta que todo lo comentado anteriormente, se puede aplicar a los pc´s o escritorios corporativos, a nadie debería extrañarle el auge y fuerza que están cobrando tecnologías de virtualización como por ejemplo VMware.
¿Cree que se ha visto beneficiada esta tecnología por la crisis? ¿Por qué?
Los conceptos ahorro, reducción de costes, eficiencia energética, están siempre presentes cuando se habla de virtualización. Hacer más con menos es una de las frases más repetidas en los debates sobre tendencias TI, y no sólo en épocas de crisis. Muchas son las tecnologías que prometen un rápido retorno de la inversión, reducción de Capex, Opex, etc., pero sin embargo es muy reducido el número de fabricantes que pueden utilizar la hoja de cálculo como herramienta de venta, en lugar de una presentación comercial. Tecnologías ligadas a proyectos de virtualización como VMware, NetApp o F5, son algunas de ellas.
¿Qué cambios está experimentando de cara a este nuevo año?
La gran tendencia es la tecnología “cloud computing” no sólo la cloud externa a la que se hace referencia siempre que se habla de servicios desde la nube, sino también a la cloud interna. Aquellas compañías capaces de implementar servicios internos basados en la nube tendrán una importante ventaja competitiva, debido al ahorro de costes y optimización del gasto en infraestructura, así como por la agilidad y flexibilidad que este tipo de tecnologías permiten a la hora de lanzar al mercado nuevos productos y servicios. Se trata de convertir el departamento de TI en un servicio más de la empresa y no en un gasto necesario. Acercar y facilitar la adopción de servicios desde la nube a las empresas, ya sean proveedores de servicios de Internet, administraciones públicas, pequeñas, medianas o grades empresas… es un gran reto, además de una grandísima oportunidad, para aquellos integradores y fabricantes que quieran estar a la vanguardia del mercado.