Durante muchos años, venimos comprobando cómo en el campo de la tecnología
se ha desatado una guerra entre los sistemas operativos propietarios
tradicionales y el código abierto, debido en gran parte a que los primeros
quieren demostrar sus beneficios, que radican en una mejor inversión,
mayor soporte y seguridad, etc.
Pero desde nuestro punto de vista, la realidad es muy diferente. Cada
vez más departamentos y profesionales del mundo de la tecnología están
tomando la decisión de unir ambos mundos, con el fin de satisfacer de
la forma más eficaz posible las necesidades tecnológicas de sus empresas,
sin decantarse por una plataforma u otra.
Una de las principales características que proporciona el código abierto
es que no limita a los usuarios a una gama específica de soluciones
ni les obliga a encerrarse en un único entorno operativo. El código
abierto les hace libres a la hora de unir ambos sistemas, siendo esta
estrategia la que están adoptando los departamentos de TI con el fin
de obtener lo mejor de cada uno de ellos en un entorno mixto.
Este nuevo escenario está presentando oportunidades para aquellos fabricantes
que participan en ambos campos y serias amenazas para aquellos que no
reconocen el valor de la colaboración de los dos entornos. Desde Novell
vemos que el futuro del software es tanto abierto como propietario y
los principales fabricantes de software del mercado van a ser aquellos
que ofrezcan soporte para ambos mundos.
Es una realidad que el código abierto está experimentando un rápido
crecimiento en áreas de la empresa que tradicionalmente se habían decantado
por sistemas propietarios, como es el caso de servidores de aplicaciones,
bases de datos, sistemas operativos, etc. Pero no creemos que el único
modo de estar presente en estas áreas sea como un proveedor único, sino
que el avance tecnológico será más acentuado cuantas mayores oportunidades
haya para ambos sistemas.
Todo este nuevo paradigma queda constatado en que cada vez más clientes
quieren contar con las mejoras de Linux en sus entornos propietarios.
Un hecho palpable es que UNIX está llegando a su final y los clientes
de esta plataforma centran su mirada en Linux, ya que reduce drásticamente
los costes al combinar los beneficios de una puesta en marcha más sencilla
y la gestión de la tecnología con completa libertad de elección sobre
plataformas hardware.
Por lo tanto, nuestra visión no es una batalla entre sistemas operativos,
sino la adopción de un entorno mixto: una plataforma tecnológica que
permita sacar el máximo rendimiento de ambos mundos y obtener los mayores
beneficios en temas vitales para los procesos de negocio.