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Con la profesionalización de los ciberdelincuentes
el malware vive un momento de gran proliferación. Cada
pocos minutos aparecen miles de nuevas variedades de amenazas,
cuyo fin, muchas veces, es fundamentalmente económico.
Los nuevos hackers actúan de
manera tan especializada que resulta muy difícil localizar
desde dónde se realizan sus ataques y quiénes son los autores
de los mismos. Además, son capaces de realizar actualizaciones
constantes del malware que se instala en los equipos,
de forma que resulta muy difícil detectarlos en un primer
momento porque escapan a la información que se encuentra en
los ficheros de firmas (en los que se recogen las distintas
modalidades de malware existente y conocido hasta la fecha).
Pero, a pesar de esta situación
de peligro, como en la actualidad estos ataques no se realizan
de manera masiva, los medios ya no se hacen eco de los mismos
y, por tanto, existe entre los usuarios una falsa sensación
de seguridad.
Las vías más utilizadas por
los hackers para la propagación del malware son el correo
electrónico e Internet. A través del correo electrónico ha
proliferado en gran medida un tipo de amenaza llamada
phishing. Este tipo de estafa electrónica persigue
el robo de datos bancarios, ya sea a través de contraseñas
o números de cuenta, para obtener beneficios económicos defraudando
a múltiples usuarios. La técnica utilizada consiste en enviar
e-mails a los usuarios haciéndose pasar por sus entidades
bancarias y reclamando a los destinatarios sus contraseñas
o indicando un enlace falso a su página web donde robarán
posteriormente datos confidenciales del consumidor.
En la actualidad, una de las
principales tendencias es la de los ataques combinados, que
son aquellos que unen dos o más variantes de malware. Así
se desprende del último informe trimestral elaborado por PandaLabs.
En este mismo, también se destaca la tendencia de los troyanos
que están pasando a ocupar el lugar que tenía el phishing,
ya que el 66% de esta variedad de malware aparecida durante
el primer trimestre de 2007 estaba destinada a la obtención
de beneficios económicos.
Pero las amenazas de hoy en
día van más allá de los ataques a equipos informáticos. En
los últimos tiempos, el phishing no sólo llega a los usuarios
a través del e-mail, sino que también puede llegar a través
de mensajes en sus teléfonos móviles. Esta nueva tendencia
ya tiene nombre propio y se conoce como vishing. Los fabricantes
de soluciones de seguridad son conscientes de este peligro
y trabajan día a día desarrollando soluciones para poder cubrir
también este segmento.
Las empresas de software de
seguridad saben que para evitar todas estas amenazas es vital
estar dotado de soluciones antimalware, pero igualmente importante
es estar informado y conocer los peligros que acechan a los
usuarios, ya sea a nivel doméstico o corporativo.
Al igual
que los ciberdelincuentes actualizan constantemente los nuevos
tipos de malware que crean y propagan, las empresas de seguridad
informática tienen que actualizar sus soluciones para que
sean efectivas contra las amenazas que pueden instalarse en
los equipos informáticos. Además, no deben olvidar que esas
amenazas pueden encontrarse de forma activa o latente, siendo
esta última muy peligrosa, ya que se instala en los equipos
y permanece en ellos durante semanas sin ser detectado por
el usuario.
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