Basada en el modo de operación VFI (Tensión y Frecuencia
Independientes), ha sido desarrollada mediante la tecnología de doble conversión IGBT y
control DSP, que permite obtener importantes ahorros en los costes de funcionamiento e
instalación a la vez que ofrece una protección de máximo nivel a las cargas conectadas.
Con potencias que van de 100 a 800 kVA, el formato muy compacto de SLC X-TRA
facilita su ubicación e instalación, permitiendo incrementar la fiabilidad del sistema
mediante la conexión de varias unidades en redundancia o crecer según las necesidades
del proyecto en formato paralelo. Otra de las ventajas que presentan estos equipos es su
sistema Batt-Watch, que alarga la vida de la baterías, reduciendo los costes de
mantenimiento, y las recarga en un tiempo mínimo, por lo que redunda en seguridad.
Por sus prestaciones, es una solución idónea para grandes aplicaciones críticas, como
centros de datos (asegura la funcionalidad de los entornos y previenen las pérdidas
provocadas en caídas de red); IT-Networks (evita los costes causados por la interrupción
en la disponibilidad o pérdida de la información); servicios financieros (mantiene la
operatividad on-line de las transacciones y operaciones financieras); procesos
industriales (protege la productividad en entornos eléctricamente complicados);
telecomunicaciones (impide los fallos de suministro que puedan suspender las
comunicaciones entre abonados); y todo tipo de infraestructuras (salvaguarda el
instrumental/equipamiento y asegura la correcta gestión de los sistemas).
Para conseguir el máximo rendimiento del sistema, estos equipos pueden
complementarse con una cobertura técnica permanente, contando con el soporte técnico
cualificado de Salicru, que aporta la experiencia de más de 45 años en el sector y un
amplio abanico de servicios preventivos y correctivos, cobertura 7x24 y
telemantenimiento.