Según Sophos, firma de seguridad TI y protección de datos, en una encuesta realizada recientemente, más del 72% de las empresas considera que el comportamiento de los empleados en las redes sociales podría poner en riesgo la seguridad de la compañía.
Esta cifra aumentó desde la anterior encuesta -en abril de 2009 -, en la que tan sólo el 66% consideraba esta cuestión. La cantidad de empresas que fueron víctimas de spam, suplantación de identidad y programas maliciosos a través de estos medios creció drásticamente y el aumento más pronunciado se presentó, efectivamente, en el correo no deseado, pasando del 33,4% en abril hasta el 54% en diciembre.
Al parecer, esta preocupación está bien fundada: durante 2009 se produjo un aumento del 70% en la proporción de empresas que informan de haber detectado ataques de spam y malware a través de redes sociales. De hecho, más de la mitad de todas las empresas encuestadas afirmaron haber recibido correos no deseados a través de estos sitios, y más de un tercio aseguró haber recibido programas maliciosos.
Es por tanto, un hecho que los delincuentes cibernéticos están sacando provecho a la cantidad de personas y empresas conectadas a redes sociales en Internet. Además de generar trastornos, como la pérdida de tiempo y el consumo de banda ancha de la empresa, el malware y el robo de datos constituyen problemas graves para los usuarios. El correo no deseado ya es habitual en sitios de redes sociales que intenta engañarlos para que revelen datos importantes o visiten enlaces peligrosos.
Las credenciales de inicio de sesión en redes sociales se han vuelto tan valiosas como las direcciones de correo electrónico, ya que ayudan a difundir spam porque es más probable que los usuarios abran estos emails antes que los mensajes comunes. En muchos casos, la distribución de correo no deseado y de programas maliciosos está muy ligada.