En la actualidad, los operadores se están enfrentando a nuevos desafíos de ancho de banda que amenazan con resquebrajar los mecanismos de QoS de las redes de banda ancha. La carga y descarga de archivos compartidos peer-to-peer (P2P) devoran gran ancho de banda y reducen el rendimiento del resto aplicaciones de la red del operador, pudiendo en ese caso degradar la calidad del servicio para otros abonados. Las aplicaciones sensibles al retardo, tales como voz sobre IP (VoIP) y juegos online, requieren un cuidado especial para proporcionar los niveles óptimos de servicio a todos los abonados.
El innovador acuerdo firmado por los fabricantes israelíes Alvarion y Allot logra que tanto las soluciones WiMAX BreezeMAX como BreezeACCESS VL de Alvarion al trabajar en conjunto con NetEnforcer de Allot, aseguren que, durante los tiempos de congestión de red, los abonados con el mismo plan de servicios van a recibir el mismo nivel de calidad en las zonas cableadas e inalámbricas de la red, independientemente de la aplicación. Con NetEnforcer y Netxplorer desplegado sobre la infraestructura de una red BreezeMAX o BreezeACCESS VL, los operadores pueden ampliar su soporte QoS a una red cableada y añadir servicios, aplicados a las decisiones de política de QoS. Este acuerdo se inicia por parte de los fabricantes, facilitando una promoción conjunta de lanzamiento para todo el canal, válida hasta finales de 2008.
Tomás Gómez de Acuña, Country Manager de Allot Communications, señala que “el control de las aplicaciones y de los servicios ofrecidos por los operadores es la única forma de maximizar la eficiencia de la red, minimizar los costes de acceso del usuario y cumplir objetivos financieros. Por ejemplo, el tráfico P2P, generado por cerca de un 5% de los abonados, puede ser el responsable del 80% de la carga de red, poniendo en peligro el poder ofrecer los servicios que se han comprometido. El dispositivo de tráfico NetEnforcer junto con la herramienta de control Netxplorer contiene transferencias de archivos P2P, permitiendo que otras aplicaciones continúen su flujo normal. Así, los operadores incrementan de forma significativa el número de abonados y perciben la mejora en la calidad de los servicios, a la vez que se consigue ahorrar o contener las inversiones en ancho de banda e infraestructuras, manteniendo a la vez óptimos niveles de servicio para los abonados.”