Sin embargo, los responsables de IT no deberían olvidar que una infraestructura de red sana esta directamente vinculada con la productividad y la eficacia del servicio.
Una manera tentadora de reducir los gastos puede ser aplazando el mantenimiento. Si el mantenimiento crítico tiene que hacerse, existen tareas que se pueden aplazar. Estas decisiones no son fáciles de tomar, pero sería un error muy grave suspender las pruebas a la fundación de todas las redes: el cableado de cobre y de fibra.
La manera más completa de testear el cableado es la certificación. La certificación aporta la prueba de que el sistema de cableado estructurado cumple estándares rigurosos. La certificación necesita profesionales bien formados y equipamiento de test específico. Este gasto se puede aplazar, ¿verdad? PUES NO!
El cableado es conocido por causar el 70% de los fallos de las redes. Certificando el cableado, los fallos se reducen. Es un beneficio decisivo que, en tiempos difíciles, se justifica de las maneras siguientes:
Certificar es más barato que reparar
Las garantías de los productos están limitadas
Certificar y re-certificar garantiza que la infraestructura esta lista para el futuro
El cableado no certificado es un capital no seguro